Nuestra primera exposición
El primer perro con el que participamos en una prueba de morfología fue con nuestra perra Foska (Daysy x Boris) en el año 1987 en la exposición internacional de Valladolid en clase cachorros.
En esa ocasión la perra consiguió mejor cachorro DD y segunda del grupo VII detrás de un braco de Weimar.
Ya en clase jóvenes y abierta consiguió 7 excelentes, R.C.A.C - R.C.A.C.I.B en la Exp. Int. de Primavera de Madrid 1988 y C.A.C - C.A.C.I.B en la Exp. Int. de Otoño de Madrid 1988
Morfología y Trabajo
Como cazadores estamos seleccionando una línea de trabajo que nos llene
tanto en el aspecto morfológico como funcional. A la hora de evaluar las aptitudes
naturales de nuestros perros, para nosotros el mejor test es un día de caza
en nuestro cazadero. Caracterizado por la diversidad de ecosistemas, donde pasamos de
la rivera a la planicie y de allí al monte, nos brinda la posibilidad de observar
a los perros ante infinidades de situaciones que en otro tipo de exámenes no
podríamos evaluar al igual que la resistencia de los ejemplares.
No podemos sin embargo dar la espalda a las pruebas de trabajo, ya que, tanto para propietarios como criadores, no dejan de ser un punto de referencia a la hora de adquirir un ejemplar o emplear un semental, si no hemos tenido la oportunidad de verlo trabajar en el campo, y durante la época en la que no podemos salir al campo de caza, podemos seguir disfrutando del trabajo del perro.
Somos de la opinión que todo buen perro de caza, además de poseer unas aptitudes naturales para la práctica de este deporte, como puede ser la muestra, el instinto de cobrar la pieza, la nariz, la pasión por la caza, ..., también debe de tener la suficiente capacidad de aprendizaje como para asimilar el adiestramiento que le llevará a convertirse en el compañero imprescindible, dentro de cualquier actividad cinegética, de todo cazador que se precie llamarse cazador con perro.
Para nosotros mediante el adiestramiento, el perro además de ser amoldado
a los gustos del cazador, como puede ser en la forma de cobrar una pieza o de
realizar la búsqueda, también nos demuestra poseer un carácter
equilibrado que le permitirá resolver cualquier problema que se le presente tanto
en el cazadero como fuera, siendo por lo tanto un aspecto que tenemos
en cuenta a la hora de seleccionar nuestros perros y por lo tanto nuestra línea
de trabajo.
La belleza de un DD va directamente relacionada con su funcionalidad, ya que un perro para poder trabajar bien debe poseer las características que representan el prototipo de DD, características que a su vez proporcionan la belleza del ejemplar.
Durante todos estos años en muy pocas ocasiones hemos asistido a exposiciones de belleza, debido a creencias personales que como nosotros comparten muchos aficionados a los perros de caza, pero que reconocen la necesidad de tales pruebas como escaparate de la tendencia actual de una raza. Sin embargo desde hace unos años somos asiduos a las pruebas que organiza el Club Español del Deutsch - Drahthaar, ya sea como espectadores o participando con nuestros perros.